Wednesday, May 02, 2007

A LOS OJOS DE DIOS


Me gusta leer las crónicas de los diferentes reyes que gobernaron al pueblo de Dios, sobre todo si hicieron lo recto ante los ojos de Jehová, como lo menciona la Biblia. Sin embargo algunos reyes, por el contrario, hicieron lo malo ante los ojos de Jehová. ¡Qué gran tristeza! Dios los puso en eminencia, sin embargo ellos malgastaron esta gran oportunidad.
Del rey Asa se dice que en sus días de gobernante el país tuvo sosiego por diez años e hizo lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová (2Crónicas 14:1-2). Leyendo ésto me puse a pensar en lo que se escribiría sobre cada uno de nosotros, ¿se diría lo mismo que en el caso de Josafat?: "Y Jehová estuvo con Josafat (ponga aquí su nombre), porque anduvo en los primeros caminos de David, su padre, y no buscó a los baales, sino que buscó al Dios de su padre, y anduvo en sus mandamientos, y no según las obras de Israel" (2 Crónicas 17:3-4). Con tristeza observo como algunos creyentes se apartan del camino que les enseñaron sus papás y vemos a nuestros hermanos afligidos y consternados por el cambio operado en los que de pequeños eran buenos niños y niñas, que alegremente tomaban sus clases bíblicas, La pregunta sería: ¿Qué fue lo que les pasó?; si sus padres sirven al Señor genuinamente. ¿Qué les orilló a volverle la espalda a Dios? ¿Por qué algunos se volvieron más refinados para el mal, que aun los inconversos?. No sé las respuestas, pero sí sé que Dios perdona nuestros pecados, aunque sean vergonzosos y contaminantes. Verán por qué lo digo. Permítanme contarles la historia del rey Manasés. Empezó a reinar a los doce años y reinó 55 años en Jerusalén. "Pero hizo lo malo ante los ojos de Jehová.... (2 Crónicas 33: 1-2). Manasés hizo extraviarse a Judá y a los moradores de Jerusalén, para hacer más mal que las naciones que Jehová destruyó delante de los hijos de Israel" (2 Crónicas 33:9). Imagínense amigos y amigas, Manasés era peor que los paganos idólatras y sanguinarios. Realmente este rey era una vergüenza, una aberración, completamente apartado de la voluntad de Dios, sin embargo...pasó lo siguiente: "Mas luego de que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres". (2 Crónicas 33:12).
Realmente la misericordia de Dios es más grande de lo que imaginamos, por lo tanto, sigamos echándole ganas. No nos apartemos del camino de Dios, pero si llegáramos a hacerlo, tenemos un Padre amoroso que anhela nuestro regreso a Sus brazos llenos de perdón y gracia.
Amigo (a), si rechazaste lo que tus padres te inculcaron acerca del amor de Dios y lo que es recto y santo, todavía tienes la oportunidad de reconciliarte con El y con tus seres amados. El relato bíblico nos muestra ese gran amor y perdón que Dios nos ofrece constantemente, a todo aquel que se acerca arrepentido: "Y habiendo orado a él, fue atendido; pues Dios oyó su oración y lo restauró a Jerusalén, a su reino" ¡Es el colmo! En nuestra opinión ese rey no merecía perdón, pero para Dios todos podemos alcanzar perdón, en Cristo Jesús. ¡Sigamos adelante!
Su amiga Judith

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